A 20 años del inicio de las operaciones del Metro de Santo Domingo, los usuarios tras valorar positivamente la obra, continúan esperando los vagones prometidos por la Oficina para el Reordenamiento del Transporte para reducir las largas filas y el congestionamiento que se genera durante las horas pico.
Cada día se convierte en un dolor de cabeza para quienes deben abordar el metro como medio de transporte masivo que fue inaugurado hace ya dos décadas, con la finalidad de brindar un traslado confortable y rápido.
Aunque el tren de Santo Domingo ha facilitado el traslado de millones de ciudadanos durante sus operaciones, las largas filas, el deficiente servicio en las boleterías y la actuación del personal de seguridad del ferrocarril generan malestar entre quienes dependen de la solución de mobilidad.
La promesa de ampliar los vagones parece haber sido olvidada por la OPRET, aunque, según ciudadanos consultados, sería la solución más viable para descongestionar las estaciones.
No obstante la valoración de los usuarios sobre la operatividad del metro de Santo Domingo es positiva, aunque entienden que el servicio en los últimos años ha sido un poco descuidado.
Ante esta situación, los usuarios de la línea uno y dos continúan esperando soluciones concretas que mejoren su experiencia diaria de transporte, mientras la demanda sigue en aumento.


