Congresistas de la oposición aseguran que la tan mencionada reforma policial ha fracasado por completo y desmienten las afirmaciones de la ministra de Interior y Policía, Faride Raful quien asegura que la tasa de criminalidad ha disminuido.
De acuerdo con los legisladores, los esfuerzos por reformar la policía han sido un rotundo fracaso, sin los resultados prometidos, mientras que la violencia en las calles sigue desbordándose, dejando a los ciudadanos cada vez más inseguros.
La reforma policial, ampliamente anunciada, sigue sin mostrar resultados eficaces por lo que recibe críticas de parlamentarios opositores que arremeten contra el presidente Luis Abinader por su involucramiento directo en un proyecto que califican como ineficaz.
El reciente escándalo de sustracción de armas y municiones, vendidas a bandas haitianas, ha generado indignación, hecho este que los legisladores tildan de vergonzoso.
A más de cuatro años de la reforma, y con reuniones interminables, el vocero de la fuerza del pueblo, Rafael Castillo, asegura que la tasa de criminalidad sigue en aumento, contradiciendo las declaraciones de la Ministra de Interior y Policia que cada vez que es cuestionada asegura que la delincuencia ha disminuido.
La oficialista Kenia Bidó salió en defensa de la reforma, asegurando que los cambios requieren tiempo, aunque la misma lleva más de cuatro años en agenda.
La meta del Gobierno es añadir 20,000 nuevos policías para el 2028 con el objetivo de garantizar mayor seguridad ciudadana, no obstantes continúan las agresiones a ciudadanos y la fabricación de falsos expedientes por partes de la policia
Fue en 2020, cuando el presidente de la República, Luis Abinader, anunció que su gobierno trabajaría en el plan de la reforma policial debido al asesinato sin justificación alguna de unos pastores evangélicos en Villa Altagracia.
El tiempo ha pasado y los único que se ha visto es la inclusión de mil 200 nuevos agentes, la obligatoriedad de la formación para formar parte de la institución y el anuncio de nuevos uniformes que le costaran al país dos mil millones de pesos.


