Todavía existe una gran incomprensión social, e incluso médica en algunos países en desarrollo, sobre el albinismo. En algunos países las personas con albinismo sufren la discriminación, pobreza, el estigma, violencia e incluso asesinatos, afectando principalmente a los niños, los ancianos y las mujeres.
El albinismo es un conjunto de condiciones congénitas (heredadas) que no solo afectan al hombre – también se da en animales- y que, globalmente, se caracterizan por la ausencia o disminución de pigmentación en la piel, ojos y pelo (hipopigmentación), debido a una condición metabólica poco habitual, provocada por un defecto en el gen que se encarga de la síntesis y distribución de la melanina. Conviene aclarar que las personas albinas nacen con la condición albina, no se ‘vuelven’ albinos ni ‘padecen’ albinismo, por ello es importante referirse al albinismo como una condición anómala y no como una enfermedad.


